CASTIGO
Cuando los hijos chillan, patalean, rompen, infringen normas, saca a los padres de sus casillas y allí es cuando aparece refulgente la barita mágica del castigo, además los papas apuntan donde más duele, el celular, permisos, salidas, videojuegos, etc.
Castigar significa corregir pero la verdad es que no soluciona, no corrige, ni siquiera años en una cárcel lo logran, mucho menos quitarle un juguete a un niño.
Entonces estarán pensando ¿Qué hago? La verdad no tengo la respuesta mágica pero si les puedo acercar a los padres, que no tomen la decisión furiosos porque no va salir nada bueno, es más, si les puedo asegurar que la situación lejos de solucionarse, va a empeorar, entonces, traten, yo sé que no es nada fácil, reposen, respiren, tomen agua y luego cuando no les tiemble la voz, las piernas, proceden a hablar con su hijo como si lo hicieran con un adulto, es necesario que el niño o adolescente entienda que lo que ha hecho no está bien; les pueden plantear y ¿ahora qué? es necesario buscar una solución entre los involucrados y la sanción es conveniente que la piense quien cometió la falta, porque independiente de la edad, si reconocen el daño, se les ocurren ideas y allí es cuando pueden negociar.

