NO TENGO GANAS
Cada persona es diferente, lo que te puede motivar a ti, no necesariamente motiva al otro.
Si tenemos que esperar que llegue nos llegue la motivación para hacer lo que sea, quizás allí nos quedemos esperando y pueda que nunca llegue.
Es cierto que ciertas tareas dan pereza, flojera, nos lo pensamos 100 veces antes de hacerlas, pero ni modo, no queda otro camino sino hacerlas.
Si yo esperara motivación para ciertas tareas domésticas, mi casa ya se habría caído, nadie comería y la cocina sería un lugar clausurado.
Como diría Aristóteles con respecto a lo que no nos agrada hacer: Hazlo, no lo pienses.
¿De dónde llega la motivación? Muy fácil, de ninguna parte, la motivación es simplemente una sensación que nos acompaña cuando hacemos algo que nos gusta, llámenlo fuerza, energía, impulso, ganas, como quieran, pero no se desarrolla, no se construye, está a veces presente y otras no, la llevamos dentro de nosotros porque es un gusto y es una fantasía pensar que todo nos va a gustar.
Recuerda, no los pienses 2 veces, hazlo!
